sábado, julio 11, 2009

"Obama: I caught you"


PD: El video de los acontecimientos muestra que Obama parece estar mirando hacia el escalon donde iba a poner el pie de la muchacha, el que si queda completamente "expuesto" en el video es Sarkozy, al que "se le parte el cuello" detras de la brasileña. En fin, de todas formas, ambos pueden ser declarados inocentes, porque cuando "la naturaleza" nos muestra su lado bello en una forma tan... "visible", no queda otra remedio que detenerse y admirarla :)

miércoles, julio 08, 2009

Imaginemos...

...que al terminar la gira internacional en la que está envuelto, el presidente Obama retorna a EUA, y esa misma noche es sacado de su cama por un comando militar (de esos que aparecen en las películas de Hollywood), y montado a la fuerza en un avión con destino a Canadá. Imaginemos que la orden de desalojar a Obama de la Casa Blanca proviene de las más altas instancias del Pentágono, que actúan en complicidad con una mayoría del congreso (incluyendo muchos demócratas) y con todos los jueces de la corte suprema.

Imaginemos que los organizadores del complot alegan que el presidente Obama ha puesto en juego la seguridad nacional de los EUA, al no tomar medidas drásticas contra Irán o Corea del Norte, y cuestionan la supuesta conveniencia para la unión del nuevo tratado de reducción de armas nucleares que debe firmarse con Rusia. Imaginemos que estos "defensores de la democracia" se sienten incómodos también por las recientes propuestas del presidente Obama de reestructurar el sistema médico de los EUA.

Imaginemos que Nancy Pelosi (líder de la cámara de representantes) toma juramento como nueva presidenta de la unión, y se encarga de mostrarle al mundo a través de las cámaras de la CNN (no podía ser otra), que la democracia norteamericana ha salido fortalecida, y que el país ha vuelto (gracias al golpe) "a los causes de democracia y la libertad sobre los que se ha construido esta gran nación "(cita textual).

Imaginemos que el depuesto presidente acude a la OEA, y la organización, en respuesta, exige la restitución inmediata del presidente Obama en sus funciones, se niega a negociar con el gobierno de facto, y termina expulsando a los EUA de la organización continental.

Imaginemos que Obama toma un avión para intentar regresar a su país, y que miles de personas se manifiestan en los alrededores del aeropuerto de Washington, a la espera de la llegada del presidente al que han elegido mediante el voto directo. Imaginemos que son reprimidos violentamente por efectivos de la guardia nacional y del ejército.

Imaginemos que Obama, desesperado, decide pedir ayuda al gobierno chino, pero este, a pesar de que ha reconocido públicamente al señor Obama como único presidente de los EUA, se muestra tibio en sus actos, y sigue manteniendo buenas relaciones con el nuevo grupo que mantiene el poder en Washington.

Imaginemos que Obama viaja a Beijing, y allí se entrevista con la canciller Chi na ry. La canciller accede a una reunión privada, a la que no se deja entrar a la prensa, y se niega a ser retratada en compañía del depuesto presidente Obama. Al finalizar la reunión, la canciller expresa que China "va a seguir hacer esfuerzos por alcanzar una solución negociada al conflicto en los EUA".

En una rueda de prensa posterior, un periodista quiere saber si la solución que se busca es la restitución del presidente Obama. La canciller Chi na ry, con esa astucia oriental que le es característica, evita responder a la pregunta, y afirma que la solución "será la que se alcance de mutuo acuerdo entre las partes en conflicto".

Y me pregunto yo... ¿Tendría alguna utilidad o sentido, ocupar nuestro precioso tiempo en este juego de imaginación? Creo que no, porque cosas como esta, afortunadamente, ya no suelen suceder en este mundo en que vivimos...

lunes, marzo 02, 2009

Eppur si mouve


O traducido al español para los que no tienen la suerte de hablar latín: "Y sin embargo se mueve"... Algunos dicen que eso fue lo que dijo Galileo Galilei, o mas que decir murmuró, frente a al nutrido grupo de cardenales de la iglesia católica, apostólica y romana, que se habían reunido para verlo abjurar de sus "teorías" que contradecían el punto de vista geocentrista de la iglesia (la tierra en el centro del universo) y que apoyaban lo ya descubierto por Nicolás Copérnico algunos años antes: el sol estaba en el medio de nuestro sistema solar y la tierra era solo un planeta mas que giraba a su alrededor.

Lo cierto es que parece que Galileo nunca pronunció esta famosa frase, y todo fue un invento de un periodista inglés, que luego fue repetido por otro periodista (¿existirá un circulo especial en el infierno para los periodistas? :) y así sucesivamente hasta llegar a nuestros días.

Dicha o no en aquel momento, la frase sigue teniendo una vigencia tremenda en esferas tan alejadas de la astronomía como la política (¿De verdad está tan alejada? ¿No hay por ahí muchos políticos que hablan de la realidad de sus países como si en vez de mirar hacia abajo, tuvieran la vista fija en otro planeta?). El asunto es que si Galileo hubiera estado a mi lado hace algunos minutos, y hubiéramos escuchado juntos la nota oficial leída en el Noticiero del mediodía, seguramente me hubiera mirado con esa expresión media infantil que se les nota a veces a los genios y me hubiera soltado la frase que se le atribuye: eppur si mouve cubano, eppur si mouve.

¿Y que decía la nota oficial que provocó esta reacción en mi amigo Galileo? Un par de cosas interesantes, o más exactamente 12 cosas interesantes, 12 puntos (como los apóstoles, que casualidad) que anuncian que la tierra se mueve también en el mundo de la política. Ministros que se van, ministros que llegan, ministerios que se integran en uno solo, etc. No puedo recitar exactamente los cambios y además la nota anunciaba que esos movimientos habían sido definidos en una reunión realizada hoy mismo en la mañana (por eso la noticia no sale aun en la prensa).

Lo más impactante parece ser la "liberación de sus cargos" de un trío de dirigentes que había realizado una meteórica carrera política en la Cuba de los últimos años: Carlos Lage Dávila, Felipe Perez Roque y Otto Rivero.

Hasta hoy en la mañana eran "gente poderosa" en este país. A partir de hoy... bueno, no voy a llegar a la inocencia de decir que volverán a ser cubanos de a pie, porque cuando uno aprende a volar en las alturas... se le queda el hábito del vuelo y la costumbre de mirar hacia abajo.

No puedo emitir un juicio válido sobre estos cambios. No he tenido la dicha de ser invitado a una reunión del Consejo de ministros, el Ministerio de relaciones exteriores o cualquiera sea el órgano que dirigía Otto Rivero (creo que era algo asociado con la batalla de ideas), así que todas mis impresiones son totalmente subjetivas. De Otto siempre he tenido una mala opinión (dado su paso como secretario general de la UJC). Sin llegar al evidente oportunismo de Hassan Pérez (otro que ya "tronaron" hace un tiempo), daba imagen de ser un tipo en quién se no podía confiar demasiado (algo así como un oportunista lento).

Lage y Felipe eran otra cosa. Eran de la generación de los "ahijados". Dirigentes escogidos desde muy jóvenes para trabajar muy cerca del Gran Hermano. Ya estaban "acostumbrados" a eso y al parecer habían aprendido a moverse dando una cierta imagen de "trascendencia" sin meterse en demasiados problemas. Supongo que al Gran Hermano le decían que si a todo, y luego...

Pero de pronto el Gran Hermano enfermó y el Hermano Menor tomó el poder. Y las relaciones no eran las mismas. No había el mismo grado de confianza... que se yo. En fin, que ahora les han movido el piso.

Ya veremos que cambia con todo esto ¿Cambiará algo?, le pregunto a mi amigo Galileo, y él no responde nada y me mira como si yo fuera el tipo mas inocente del mundo. Lo curioso, me dice Galileo, es que después de tantos años el dilema siga siendo el mismo: ¿Quién gira alrededor de quien?

De Compras


La economía mundial está en crisis. Los economistas se halan los pocos pelos que tienen. Los políticos se reúnen y se fotografían juntos y hablan de confianza, y luego en privado se safan el nudo de la corbata como si se estuvieran ahogando con ella. Los gobiernos gestionan empréstitos millonarios para salvar los bancos. Los ricos se vuelven humildes y dejan de pensar (de momento) que el auto comprado el año pasado ya se ha vuelto viejo. El resto del mundo se aprieta el cinturón para campear el temporal. Los afortunados que aun tienen empleo le rezan a su dios para que los ayude a no perderlo. Al borde del camino parecen estar los otros, los que se han quedado sin empleo, sin casa y sin un dios que los escuche.

Mientras tanto aquí en la Habana, yo intento dar mi aporte para que la enorme rueda del comercio mundial no se detenga y me voy de compras. Mi presupuesto es bien modesto y por eso solo me permito la adquisición de dos artículos.

El primero es un libro. Mas bien un libraco (809 páginas). Se llama "La ínsula fabulante" y es una antología del cuento cubano en el periodo 1959-2008. La sorpresa aparece cuando uno va al índice y se encuentra que no son todos lo que están, pero si están todos los que son. Guillermo Cabrera Infante, Onelio Jorge Cardoso, Eliseo Diego. No ha habido exclusiones basadas en motivos ajenos a la literatura. Alejo Carpentier, Virgilio Piñera, Eduardo Heras Leon, Norberto Fuentes. El único criterio de selección ha sido el talento. Jesús Días, Severo Sarduy, Reinaldo Arenas, Senel Paz. Y otro montón de buenos escritores.

El libro es un regalo de lujo. Algunos cuentos los he leído, otros no. Hay uno sin embargo que destaco sobre los demás: "El lobo, el bosque y el hombre nuevo". El cuento de Senel Paz sobre el que Tomas Gutiérrez Alea filmaría luego la inolvidable "Fresa y Chocolate". Llevo años buscando este cuento infructuosamente y ahora, al fin voy a poder darme el gustazo de leerlo.

El segundo artículo que me he comprado son unas gafas de sol. Ahora estamos en invierno (y este es uno particularmente bueno, con bastante frío), pero igual en esta parte del mundo el sol siempre es un problema. Lo curioso es que las gafas que me he comprado han terminado costándome lo mismo que el libro. Pagué 25 pesos cubanos por el libro, y 1 Peso Convertible por las gafas. Acá tenemos dos monedas, una vale al menos el papel en que la imprimen (Peso Convertible) y la otra (Peso Cubano) tiene mas bien un valor simbólico, como si fuera menudo impreso en papel.

Resulta que 25 pesos cubanos = 1 Peso Convertible (1.09 USD, aproximadamente). Por eso es que digo que los artículos han costado lo mismo. Con el libro estoy seguro que quedaré satisfecho, pero las gafas son una incógnita tremenda. Mis gafas anteriores habían costado al menos 8 veces más y terminaron rompiéndose un día en que se me cayeron al piso. El reto en este caso es adivinar de qué forma van a romperse las que acabo de comprar. Dado su precio uno puede terminar pensando cualquier cosa. Digamos que un día haga un sol demasiado fuerte y las gafas se me derritan encima de la nariz. O que al final resulte que están hechas con un plástico producido a partir de desechos radioactivos de alguna planta nuclear, con todos los agradables efectos secundarios que eso conllevaría.

En fin, que dado su precio, lo mejor hubiera sido no comprarlas. Lo que pasa en que en ese momento me vino a la mente la frase del efecto Mariposa que se usa para explicar la teoría del caos, que dice "el aleteo de una mariposa en Hong Kong puede provocar una tormenta en New York".

Esa frase fue definitoria. Abrí mi billetera, saqué 1 Peso Convertible y compré las gafas, pensando que en ese momento estaba sacando de mi bolsillo el impulso que anda necesitando la economía mundial para salir de su bache. Así que ya veremos que pasa mañana con las bolsas de valores del mundo. Y si al final del día resulta que las bolsas han cerrado con ganancias, usted y yo sabremos quién ha sido el responsable de esa mejoría. Pero no lo comente con nadie. Ese será nuestro secreto.

martes, febrero 10, 2009

Lo dijo Fernando Pessoa


"Con pequeños malentendidos con la realidad construimos las creencias y las esperanzas, y vivimos de las cortezas a las que llamamos panes, como los niños pobres que juegan a ser felices"

(Tomado del "Libro del desasosiego")

miércoles, diciembre 03, 2008

Un tipo con suerte


Si un par de semanas atrás alguien me hubiera preguntado si conocía a Adam Neate, seguramente me hubiera encogido de hombros, poniendo esa expresión de cuando uno no tiene la menor idea acerca de lo que le están hablando. Sin embargo, si hoy me repitieran la misma pregunta, mi respuesta seria inmediata: ¿Adam Neate? Claro que lo conozco, Adam Neate es un tipo con suerte.

La historia de este sujeto, nacido en Inglaterra en el año 1977, resulta muy curiosa. Desde una edad bastante temprana, el niño Adam mostró cierta inclinación por la pintura, sobre todo en su versión más popular y callejera: el grafiti. Adam se sentía atraído por el hermoso colorido de algunas de las pinturas que adornaban paredes y muros, y buscó documentarse sobre el tema con libros como "Spray can Art" y "Subway Art" que tomaba prestados de las bibliotecas.

Luego de graduarse como diseñador, Adam Neate se mudó a Londres y comenzó a trabajar en una agencia de publicidad. Pero no abandonó la pintura y fue en esta época que, como alternativa al alto costo de los lienzos, comenzó a realizar sus obras sobre trozos de cajas de cartón que recogía en las calles.

Las primeras pinturas que realizó Adam Neate se las regalaba a sus amigos, las llevaba a tiendas de segunda mano o las donaba a instituciones de caridad para que obtuvieran dinero con su venta. Pero como Adam Neate era un sujeto totalmente desconocido en el mundo del arte, sus pinturas raramente se vendían. Ante la imposibilidad de regalar o vender sus obras, Adam Neate decidió entonces asumir una nueva estrategia de "distribución": comenzó a abandonar sus pinturas en la calle: en las puertas de los establecimientos, en las farolas de los parques, bajo los puentes o alrededor de las vías de tren. El objetivo era que fueran vistas por la mayor cantidad de personas posibles y que cualquiera que se interesara por ellas pudiera quedársela sin más trámites. Adam Neate era un tipo bastante prolífico que podía pintar hasta 20 obras en una noche. En un periodo de cinco años, habría de "abandonar" en las calles de Londres algunos miles de estas pinturas realizas sobre trozos de cajas de cartón.

Aunque hasta este momento Adam Neate se había mantenido alejado del circuito de las galerías de arte, en el año 2007 recibió una invitación para realizar una exposición y a partir de ese momento comenzó a cambiar visiblemente la apreciación general sobre sus obras. En Diciembre del 2007, Neate pintó su obra "Suicide Bomber", que posteriormente habría de ser vendida en Sotheby’s en £ 78.500 (más de 80.000 dólares).

Pero lo sorprendente de esta historia es que a pesar de haber alcanzado el éxito comercial (sus pinturas se vendían en las galerías de arte con precios entre $1.500 y $7.500), Adam Neate no abandonó sus orígenes y durante la noche del 14 de noviembre de este año 2008 volvió a sus antiguas "trastadas", abandonando 1000 obras en la ciudad de Londres.

Esta vez hubo mucha gente que las recogió. Unos para conservarlas, otros para venderlas. Adam Neate ni siquiera se molestó con el hecho de alguien pudiera hacer dinero con alguna de las obras que abandonó por la ciudad y lo consideró como un "regalo de navidad". Interrogado por la prensa al respecto de su curiosa forma de distribución, Neate contestó: "Para algunos mis cuadros no tendrán ningún valor, tal vez los tiren a la basura. Tal vez a alguna persona le gusten por lo que son, sin saber nada de mí, y los conserven. Ese concepto me gusta: disfrutar del arte más allá de quien lo haya pintado".

Después de leer esta historia es muy difícil que alguien no coincida con mi afirmación de que Adam Neate es un tipo con suerte. Sin embargo lo que es importante destacar es que esta suerte no comenzó cuando este inglés, amante de la pintura y del grafiti, logró realizar su primera exposición y cobrar su primer cheque de cinco cifras por una de sus obras. La suerte siempre estuvo con él, acompañándolo como una aureola invisible cuando recogía los pedazos de cartón en los que habría de trabajar, cuando pintaba sus obras y muy especialmente, cuando las abandonaba en la calle. Esta capacidad de ser feliz y sostener los sueños, aun sobre trozos de cartón, resulta algo mucho más valioso que un cheque de cinco cifras o una portada de revista.

Así que si por casualidad, resulta que usted se va a Londres y se encuentra una pintura en un parque y le gusta lo que ve, no lo piense demasiado y llévesela a su casa. Seguramente está en presencia de la obra de un tipo con suerte.

miércoles, noviembre 12, 2008

Palabrería


Comparada con la historia milenaria de muchos países, el trayecto de Cuba como nación resulta apenas un suspiro. Hace poco mas de 100 años que se fundó la república, una república que nació maltrecha por culpa de intereses de afuera y mediocridades de dentro.

Al fin teníamos bandera y escudo y presidente, pero no sabíamos qué hacer con ellos, no teníamos bien desarrollado eso que a falta de un nombre mejor, termino llamando, intereses nacionales. La colonia nos había legado la carga de una nación maltrecha, con una burguesía apática, avariciosa y ruin como en el resto de las naciones latinoamericanas. Para colmo de males, Martí se nos murió a destiempo y nos quedamos sin el único sujeto que parecía tener los pies en su época y la mente en el futuro. El único con la grandeza de espíritu suficiente para desear un país mejor, justo ahí frente al poderoso vecino del norte. Un mal vecino cuyos intereses han viciado todo un continente, al que considera su traspatio, con una doble moral nunca escrita y siempre respetada: para ellos democracia y civismo, para nosotros, repúblicas bananeras y dictadores de cuello duro.

A los latinoamericanos nos ha tocado entonces un destino de perros, y no por ser mejores o peores, sino por ser más débiles. Siempre he tenido claro de que si la guerra entre México y EUA la hubiesen ganado los primeros, no estaríamos hablando hoy del arrebato de Texas, Nuevo México y demás, y si del zarpazo dado por los mexicanos para adueñarse de Nebraska o Colorado. En eso Lenin siempre tuvo la razón: en las guerras imperialistas siempre ganan los malos, cualquiera sea el que se lleve la victoria, a fin de cuentas lo único que hay por medio es el tema de ver quien le mete el dedo al otro. Así para decirlo sin más trámites.

Tuvimos una república entonces, que nació lastrada (¿o debería decir cagada?) por un tratado vil (Enmienda Platt) que "autorizaba" a los yanquis a entrar y salir con sus tropas cada vez que sus intereses estuvieran en peligro. De los intereses nuestros nadie parecía estar muy preocupado. Tuvimos presidentes ladrones y presidentes honestos (dicen que Estrada Palma, el anexionista, no se llevó ni un peso y dejó las arcas del tesoro nacional llenitas de dinero), tuvimos senado y asamblea de representantes y con el paso de los años hasta tuvimos capitolio (construido a estilo y semejanza del que está ustedes saben dónde, Washington DC, por más datos).

También tuvimos dictadores sangrientos y gobiernos que duraron menos de 100 días, pero democracia respetable, nunca tuvimos en este país donde cualquiera con un poco de poder entre manos podía levantarse una mañana con deseos de tumbar al presidente. Un día se era sargento y al otro general, y así por el estilo.

El estigma maléfico parecemos traerlo los cubanos de nacimiento: todos queremos hacer lo que nos sale de los cojones y la única regla que queremos respetar es aquella que nos permita labrarnos un presente feliz, que a fin de cuentas es el único futuro que nos importa. Somos una nación del ahora. Los proyectos del mañana no son cosa de vital importancia para este pueblo que admira, en sentido general, el coraje, la pachanga y la viveza como sus más preciados dones.

¿Qué hubo gente digna y valiente? Claro que la hubo. Por ahí está la lucha de Manuel Sanguily contra la Enmienda Platt, la incurable rebeldía de Mella, la grandeza de espíritu de Villena, el coraje de Tony Guiteras dando la orden de ametrallar a los yanquis si se atrevían a cruzar los límites de la base de Guantánamo. Por ahí anda también la vergüenza mayúscula de Chibas, la bravura de José Antonio Echeverría y el civismo de una generación que lo sacrificó todo con tal de tumbar a Batista y volver a tener al menos nuestra república de antes, maltrecha y corrupta, pero república al fin.

Pero llegó la revolución y cambiaron algunas cosas, no tantas si se mira ahora con la perspectiva de los años. El Che Guevara se fue a destiempo dejando el proyecto del mundo mejor en manos no muy seguras. Fue un error mayúsculo el del argentino. El reto más grande de su tiempo estaba en el intento de construir un país digno que pudiera escapar del papel de pachanga prostibularia que nos habían legado los yanquis y del futuro de dictadura mediocre y gris que parecía venir directamente desde la tumba de Stalin. Como se dice en buen cubano, la candela era aquí. Y fue. Y no hubo nadie para apagarla. Los encantos del poder superaron, una vez más, los propósitos entrelazados de justicia y libertad. A la nueva mesa le crecieron las patas por un lado (justicia y equidad) y se le cortaron por la otra (libertad y civismo), y el país con todos y para el bien de todos, de Martí, siguió siendo una asignatura pendiente.

Si en todo ese tiempo supimos algo de democracia, ya se nos olvidó la mayor parte de la lección, y ahora nos contentamos con desperdigarnos por el mundo y luchar por una vida decente (léase tarjeta de crédito, casa, auto y lo demás) o por sobrevivir en esta isla hirviente y desenfrenada donde la gente parece vivir como si el futuro fuera solo mañana.

Los conflictos generados con la revolución dividieron a los cubanos aun más y nos hicieron a todos más sordos a las razones del otro y más procaces, pero en ningún sentido más tolerantes, más reflexivos, o más honrados, independientemente del lado del charco en que estemos. Basta entrar a un lugar donde hayan 10 cubanos debatiendo sobre el problema nacional sin trabas de ningún tipo, para enterarnos de que cada cual se siente amo y señor de la verdad, elegido entre todos para ser escuchado, venerado y seguido.

¿Y el futuro? Ahí está, justo doblando la esquina, oculto a la saga de campeonatos de beisbol, fiestas populares y huracanes terribles. ¿Como viene? Ni idea. El reto del millón de pesos ya está lanzado y estoy seguro que cada uno tendrá su respuesta y tendrá su razón. A fin de cuentas somos y seguiremos siendo cubanos ¿o no?

miércoles, noviembre 05, 2008

Se viene el cambio


Hace casi una semana que llevo escribiendo un post sobre la designación de Maradona como director de la selección argentina de futbol. Las cosas con Maradona siempre suelen ser más complicadas que con el resto de los mortales, y eso parece explicar el porqué no acabo de encontrar el tiempo y las ganas para acabar el texto. De momento esa idea tendrá que esperar pues acabo de enterarme que el señor Barack Obama ha ganado las elecciones y va camino a convertirse en el próximo presidente de los Estados Unidos de América.

Las buenas noticias hay que celebrarlas enseguida y en mi opinión, el triunfo de un tipo que promueve el cambio en un país tan conservador como EUA es una excelente noticia para el mundo. Es un mensaje de advertencia para todos aquellos profetas, de las más diversas ideologías, que se nombran dueños y señores de la verdad absoluta, y se aferran a ideas y soluciones del pasado. Es también un claro signo de que la historia, a pesar de los pesares, no se detiene.

En mi opinión existe además otro motivo por el cual deberías alegrarnos, y es que la democracia, ese tan vapuleado artificio que hemos creado para definir a nuestros gobernantes, no parece ser tan malo como algunos pretenden hacernos creer.

Y es que la democracia es, como la rueda o el cepillo de dientes, un invento del hombre. A nadie en su sano juicio se le ocurriría pedirle a la rueda que funcione si no está correctamente montada; y su dentista, en cada visita, insistirá una y otra vez en que usted aprenda a cepillarse los dientes de la forma adecuada o de lo contrario se le llenara la boca de caries. Sin embargo, de la democracia todo el mundo parece esperar que funcione por sí sola, como si para lograrlo no hicieran falta determinados requisitos, léase candidatos capaces, equilibrio de poder en los medios de comunicación y un pueblo conocedor de la suprema importancia de su voto.

La democracia se vuelve entonces un juguete en manos de los pueblos. Y los pueblos se equivocan una vez, y luego rectifican o se vuelven a equivocar. Y al final resulta algo parecido a un juego de prueba y error que me recuerda enseguida la forma que la propia naturaleza ha venido usando para desarrollar y mantener la vida sobre este planeta durante millones de años.

La democracia (trampeada esa vez) permitió que George W. Bush fuera electo presidente (y luego reelecto), y también llevó al poder a Carlos Menem en Argentina, a Salinas de Gortari en México o Carlos Andrés Pérez en Venezuela. Pero luego permitió también que Hugo Chávez accediera a la presidencia. Y Evo Morales, y Rafael Correa. Y Lula después de varios intentos. Y Daniel Ortega que retornaba después de muchos años.

No parece tan malo entonces el procedimiento; y hasta parece funcionar cuando se dan las circunstancias adecuadas y los pueblos se toman en serio el acto de escoger a la gente que va a estar a cargo de sus asuntos.

Por acá los cubanos deberíamos aprender un poco de ese tema En asuntos de democracia somos un pueblo más bien ignorante. Tan mal estamos en esa materia, que en las últimas elecciones el gobierno, siempre tan gentil y preocupado, se ha encargado de poner un circulo muy grande en el centro de la boleta electoral para facilitarnos el voto. Marcar una X en el centro significa votar en un único y ágil movimiento, por todos los candidatos que el gobierno ha aprobado y validado antes por mostros (a través de una comisión de nominación). Este sencillo procedimiento se llama VOTO UNIDO, y nos ha resultado tan ameno y fácil de implementar, que prácticamente ha arrasado en las últimas tres elecciones para diputados a la asamblea nacional, que es la elección más importante a la que tenemos que enfrentarnos los cubanos, pues el presidente a su vez es electo por la asamblea.

Será interesante ver el día en que los candidatos de la boleta no hayan sido "filtrados" por una comisión tan "imparcial", sino por la opinión pública, y será más interesante ver si algún día a los cubanos nos da por tomarnos más en serio ese momento en que cedemos nuestra minúscula porción de poder marcando con una X en algún sitio preestablecido.

De momento, muchas felicidades a todos los seguidores de Obama por su tremenda victoria. Y esperemos que esta vez los yanquis hayan hecho, al fin, una buena elección.

PD: Lo más importante de todo, mas allá del candidato que ha ganado, es la actitud del pueblo de USA que ha acudido masivamente a ejercer su derecho al voto, por eso la imagen que he escogido para este post es la de una fila de votantes.

Acerca de mi

Yo:el cubano de la isla
De:La Habana, Cuba
Soy:un tipo común que mira y mira y cada vez entiende menos

 

Ya Cortazar lo contó una vez de esta forma...


La primera vez que vio la isla, Marini estaba cortésmente inclinado sobre los asientos de la izquierda, ajustando la mesa de plástico antes de instalar la bandeja del almuerzo... Una isla rocosa y desierta, aunque la mancha plomiza cerca de la playa del norte podí­a ser una casa, quizás un grupo de casas primitivas. Empezó a abrir la lata de jugo, y al enderezarse la isla se borró de la ventanilla; no quedó más que el mar, un verde horizonte interminable. Miró su reloj pulsera sin saber por qué; era exactamente mediodía.