
Hubo una vez un tipo que blogueaba. Con las manos y los pies blogueaba el tipo, y a veces incluso con el cuerpo entero. Al tipo le gustaba hacerlo por una razón no demasiado lógica. El blog se le antojaba una pared de una calle de una ciudad cualquiera. Y entonces, cuando pasaba por allí, no resistía la tentación de la pared en blanco (o en gris, en dependencia del día), y le nacía el antojo de ponerle palabras encima. Era muy excitante (y casi clandestina) la sensación de estar allí, en aquella calle, desflorando la pared con ideas, lamentos, maldiciones, chistes, frases, cuentos, y cualquier otra cosa que le viniera en gana.
Pero eso no era todo. Para colmo de males había gente que al pasar se detenía a leer. Y algunos (sin duda los más atrevidos, los menos respetuosos de la ley de las paredes en blanco) se atrevían a comentar la idea, el lamento, la maldición, el chiste, la frase, el cuento, y cualquier otra cosa que estuviera escrita.
No se puede decir que fuera algo bonito, ni mágico, pero se sentía bien. Para el tipo que blogueaba, escribir sobre aquella pared era algo tan natural como los demás asuntos de la vida que se supone que son naturales (y que a veces no los son tanto). Y las cosas fueron así por un tiempo, hasta que un día…
Me imagino tantas posibles bifurcaciones a partir de "ese día"
ResponderBorrarSaludos
W
Pero después del día X, siempre viene un día Y, para mejor ó para peor, según se vea.
ResponderBorrarosomaga
Hola, mi nombre es José Luiz, vivo en Brasil, y quiero practicar mi español [castellano], por esto he entrado en tu blog. Muy gracioso el. A mi me gustó mucho lo que he visto.
ResponderBorrarGracias.
ps: A mi me gusta mucho el conto escrito por Julio Cortázar.. la isla a mediodía... =D
ResponderBorrarcoño vetusto cubano! contigo empecé a leer blogs made in cuba... y me enredé a argumentos con socios sin saberlo, y aprendí de todos. jejeje.. entré aquí y le habían parido retoños a la higuera que creía seca.. :) abstruso
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